sábado, 27 de septiembre de 2008

El uso indiscriminado de las tics, y el desarrollo de las habilidades cognitivas en los estudiantes.

El discurso tan insistente de que todos los procesos sociales, económicos, educativos y más en la actualidad están impregnados de tecnología está rebasado; negarnos a utilizarlas es no sólo estar descontextualizado, sino estar fuera de tiempo. No ceder al uso de las nuevas tecnologías desde cualquiera de sus aplicaciones ya no es una opción, utilizarlas se ha convertido en una necesidad, y de a poco en una exigencia, para poder pertenecer a este mundo digitalizado y virtual, en muchas de sus facetas, o por qué no decirlo en todas.
En el ámbito educativo este requerimiento tiene una gran variedad de usos, tanto fuera como dentro del aula, involucrando a los principales actores: maestros y estudiantes. Las tics han llegado a propiciar el uso y la implantación de nuevos modelos pedagógicos, técnicas, y estrategias metodológicas para apoyar el proceso de enseñanza aprendizaje, lo que nos lleva a una revisión urgente de los objetivos educativos y los métodos de enseñanza en relación al uso de las tics, en el empeño de aprovechar mejor estos recursos y obtener más beneficios tanto para docentes como para estudiantes.

Pero esta dinámica ha tenido sus excesos; el uso indistinto de los recursos tecnológicos ha llevado a tergiversar sus beneficios y las ventajas que ofrece, calificándolos a veces como la panacea para resolver cualquier problema en el proceso de enseñanza aprendizaje.

Este uso indiscriminado requiere de atención, la manera tan empírica y tan ágil con que los muchachos manipulan la computadora gracias al contacto que han tenido desde pequeños, les ayuda en gran medida a entender y utilizar los paquetes computacionales en su funcionamiento más básico, sólo para aplicar las herramientas más utilizadas o las que requieren para elaborar sus trabajos escolares, pero este acercamiento no les permite ahondar en todas las ventajas de los programas, ni utilizar al máximo sus ventajas o realizar tareas más complejas; para esto requieren capacitación específica o que de manera personal se interesen por aprenderlo, situación que no sucede con frecuencia.

Por otro lado, el uso de la red para investigar y buscar todo tipo de información, es un problema más grave, ya que al revisar los textos, no utilizan sus recursos de análisis, reflexión o síntesis en la elaboración de sus trabajos, y algunas veces sólo copian y pegan sin siquiera leer, esto es un problema grave que se ve reflejado directamente en su expresión oral y sobre todo escrita.

Este ejercicio de buscar un tema en la red y tener al frente miles de alternativas lleva a una confusión severa, sobre todo si no se tienen los referentes necesarios del contenido en cuestión. El hecho de “revisar” de manera tan somera tanta información los lleva a una confusión al momento de seleccionarla.

Además no cuentan con una estrategia para realizar búsquedas adecuadas en los navegadores, lo que les arroja información de todo tipo y poco confiable.

Este es un problema grave para nosotros los docentes, porque retomando algunos temas revisados en la maestría, muchos trabajos son plagios de páginas completas de la red de internet, que limitan en gran medida el desarrollo de las habilidades de los muchachos y su desempeño en el aula.

Cuando en realidad; contar con información tan variada y de un volumen tan impresionante, debe ser una ventaja para ejercitar algunas de sus habilidades cognitivas, como pueden ser; observar, comparar y contrastar, inferir, seleccionare e interpretar, por mencionar algunas. Y para nosotros como guías del proceso de enseñanza aprendizaje, debe significar también un reto, que finalmente se convierta en una ventaja para aprovechar mejor el recurso e intercambiar saberes con los muchachos, en la dinámica de indagar y descubrir nuevas formas de apoyar los aprendizajes en cuestión.

Los estudiantes de hoy, son diferentes, han nacido y crecido con las tecnologías de la información al alcance de la mano, con respuestas y conductas muy peculiares. El correo electrónico, el chat y los mundos virtuales son sus medios de comunicación más usuales, su realidad cotidiana está principalmente en el ciber espacio. Y claro el teléfono móvil es como parte de su identidad y que les permite pertenecer a su mundo y comunicarse con sus pares.

En este contexto se hace muy necesario atender esta circunstancia y desde mi postura académica me parece de suma importancia rescatar todas esas habilidades, destrezas y conocimientos que forman parte de su quehacer diario, para aprovecharlos en los usos educativos. Porque nuestros muchachos; esos que atendemos en las universidades, las usan como uno más de sus útiles escolares, como la herramienta, más inmediata para resolver sus tareas académicas, es decir para el desarrollo de trabajos escritos, así como la búsqueda de información y la investigación.

Menciono los anteriores como los más utilizados para realizar las tareas académicas más cotidianas (que no son los únicos). Podríamos aventurarnos a comentar que todo estudiante puede tener acceso al menos a una computadora y al uso de la red; tanto el Internet como los paquetes básicos como Word, power point y en algunos casos excel, se usan para dar respuesta a sus tareas y necesidades escolares.
El uso y manipulación de estas nuevas herramientas genera sin lugar a dudas nuevos procesos de pensamiento y cambios en los procesos cognitivos. Considero que el uso adecuado y guiado de este recurso puede favorecer el aprendizaje de los alumnos, al propiciar el desarrollo de otras habilidades de pensamiento.

Inicialmente nos referimos a algunas habilidades del pensamiento como: observar, averiguar, conceptualizar y definir, comparar y contrastar, averiguar, buscar alternativas, seleccionar, relacionar causas y efectos, inferir, relacionar las partes y un todo, e interpretar, sin dejar de anotar que puede haber muchas otras que se promuevan con algunos usos específicos de herramientas computacionales más complejas.

Y es que el esquema de los nuevos modelos de información y comunicación son devoradores y es necesario que nos incorporemos a ellos. En esta incorporación al mundo de las nuevas tecnologías, es necesario que los maestros, además de aprender a manejar y utilizar los nuevos recursos tecnológicos, debemos cambiar, modificar, y reestucturar nuestras prácticas pedagógicas, encontrar y otorgar sentido a las tics en función de los nuevos procesos educativos.

Es muy importante que nosotros como maestros recuperemos en el espacio áulico las experiencias de nuestros alumnos en torno a los usos de las nuevas herramientas tecnológicas, que las entendamos y que participemos de manera activa, para poder acompañar a nuestros alumnos en este viaje de descubrimiento de nuevos saberes y de construcción de conocimientos, siempre desde la perspectiva de un pensamiento crítico y reflexivo, que permita comprender la complejidad que tienen los procesos de educación y comunicación.

La importancia de identificar cuáles son las habilidades cognitivas que los alumnos desarrollan con el uso de las tics, permitirá aprovechar mejor los usos y manejo que hagan de éstas, para incorporarlos a nuestros estilos de enseñanza y esquemas didácticos, y así propiciar su uso para impulsar nuevos modelos pedagógicos.
Sólo de esta manera estaremos en la posibilidad de acompañar más de cerca a nuestros alumnos en sus procesos de aprendizaje, además de retroalimentar de manera continua nuestro propio proceso de formación docente.

Indiscutiblemente que este evento nos mantendrá actualizados, ya que las nuevas tecnologías en la actualidad, han rebasado a los espacios y a los protagonistas, y su aparición no ha sido menos en el ámbito educativo, de tal forma que ha tomado rumbos distintos y variados, no podemos mantenernos al margen ni como profesionistas, ni como docentes de esta realidad educativa.

Hasta este momento la Maestría en Comunicación y Tecnologías Educativas, nos ha ofrecido la oportunidad de involucrarnos más de cerca con recursos tecnológicos que han ampliado nuestro panorama y nuestra visión, hasta identificar aspectos de nuestra práctica docente que son blanco de atención, para ofrecer propuestas de mejora en nuestro contexto.

Fuentes de consulta
• MCFARLANE, Angela. “El aprendizaje y las tecnologías de la información”. Biblioteca para la actualización del Maestro. SEP. Santillana 2003.
• CABERO, Julio. (1996) "Nuevas tecnologías, comunicación y educación" en Revista electrónica de tecnología educativa, Palma de Mallorca, España. Num.1 Febrero. 10p.
• UNESCO.(1999) "Los docentes, la enseñanza y las nuevas tecnologías" en Informe mundial sobre la educación 1998. Madrid, Santillana/UNESCO
• MORENO ANGARITA, Marisol. "El aprendizaje, un solo motor para la triada más poderosa del siglo 21: información, comunicación y tecnología" en Tercer Simposio Internacional de Educación a Distancia: La educación a distancia y el aprendizaje abierto: Aportes para la construcciónde un nuevo paradigma educativo. Mayo 19,20y21 de 1999. Santa Fe de Bogotá, Colombia.
• BARTOLOMÉ, Antonio R. “Nuevas tecnologías en el aula”. Formación continua y uso educativo de las tecnologías. SEP. Grao México 2004. pp.

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